El futuro está en el OpenBIM y no en el CloseBIM

Las IFC en la era del OpenBIM

La condición preliminar de un proyecto BIM es conseguir intercambiar información inteligente entre diferentes aplicaciones de software (y sistemas operativos) durante todas y cada una de las etapas del proceso de construcción.
El diseño del OpenBIM se basa en el formato estandarizado de archivos IFC (Industry Foundation Classes) para intercambiar uno o varios modelos BIM entre los participantes del proyecto.
Objetif BIM propone un interesante artículo (en francés) que le ofrecerá una primera visión del formato IFC.
El desafío consiste en comunicar las propiedades de los objetos en el momento adecuado, en función del estado de progreso del proyecto.



¿Qué es el formato IFC?

Para facilitar la elaboración de una norma no propietaria, un consorcio industrial, formado por Autodesk en 1994 y conocido por el nombre de la IAI (Industry Alliance for Interoperability), se ha encargado de crear el formato IFC. Este permite organizar los objetos de la industria de la construcciónen un software de maqueta digital. Tiene su origen en el archivo STEP, que permite describir la información de un producto para todas las etapas de su ciclo de vida. Escrito en el lenguaje informático EXPRESS, el formato IFC ha experimentado 13 versiones, 6 de ellas importantes desde 1997, que no han dejado de mejorar la especificación de los datos. Por ejemplo, Model View Definition (MVD) define una rama suplementaria del árbol del formato IFC para usos específicos.


Exportación de IFC

La configuración de la exportación según el software es primordial, ya que existen diferentes flujos de trabajo que responden a un pliego de condiciones AMO preciso, que se adapta a las exigencias de la dirección de obras.
El OpenBIM propone un flujo de producción y una lista de aplicaciones de software compatibles con IFCsegún las necesidades del flujo de trabajo.

Para permitir intercambiar correctamente maquetas en formato IFC, las exportaciones de IFC pueden variar en función de las aplicaciones de software que se usen. Según el tipo de participante, sector u oficio con el que establezcamos el intercambio, variarán las necesidades. Por ejemplo, la exportación de una maqueta dirigida a una oficina de estudios de obra gruesa no será la misma que para su oficina de estudios de CVC. La maqueta debe prepararse.



Ejemplo, la exportación de Revit

Según el tipo de flujo de trabajo, es importante saber con antelación cuál es la información que se va a integrar en la exportación del formato IFC. Esa es, entre otras, una de las funciones del gestor de BIM. 
Para permitir automatizar su metodología de exportación, es posible guardar el conjunto de propiedades del usuario definidas por una tabla de correspondencia entre el nombre de la propiedad exportada y la de Revit. Esto genera un archivo de línea de código que se puede leer como archivo de texto.

De esta forma, cada uno de los participantes podrá trabajar con sus denominaciones de las propiedades y guardar sus valores predeterminados de las exportaciones para cada tipo de intercambio.



Los intercambios en IFC son, en ocasiones, complicados

Los archivos son más grandes que en formato nativo, se pierde la documentación de los detalles en 2D y sobre todo, el 20 % de los datos se atribuye de forma aleatoria.



Los objetos y el formato IFC

IFC es un formato de proyecto que permite jerarquizar los datos en el seno del edificio. Por ejemplo, una zona contiene varios edificios que, a su vez, contienen varios pisos, subdivididos en varias habitaciones. Esta arborescencia integra una herencia de las propiedades. Por tanto, el IFC no es un formato de objeto. Estos últimos son por tanto estáticos.



La perdida de datos y el IFC

Muchas veces, el problema de perdida de datos está vinculado a la creación de objetos y puede deteriorar su inteligencia.
Para el formato IFC, las familias de objetos son contenedores arquitectónicos. En efecto, el IFC usa el 3D como contenedor para describir materiales de construcción reales. Contienen parámetros racionales y cada programa posee diferentes elementos estándares correspondientes a los contenedores IFC.

En un ideal, la exportación tendría que hacerse de manera sencilla. En realidad, hay que respetar las reglas propuestas por el ISO IFC para que los objetos se exporten correctamente. Algunas familias deben de asociarse a contenedores IFC antes de la exportación. Una mala definición del objeto en el modelo tiene sus consecuencias directas en la exportación del contenido.



Una solución de interoperabilidad en línea con la estrategia OpenBIM

BIM&CO desarrollo una tecnología que permite identificar la clase de objetos así como sus datos. Esta tecnología se articula entorno a la clasificación BIM&CO ella misma mapeada con las clasificaciones mas usadas en el mercado internacional. BIM&CO separa la geometría de los datos lo que permite preparar los objetos para la exportación IFC. El diccionario de parámetros BIM&CO está conectado al de IFC, lo que permite traducir los datos en IFC en la integración de los objetos en una maqueta, mejorando los intercambios y las exportaciones IFC. Para ir más allá, los datos pueden también ser exportados a otros programas como FISA. Estos Softwares Partner benefician entonces de las propiedades correctas definidas para el análisis de los modelos. A cualquier momento de vuestro proyecto, gracias al plugin BIM&CO, os he posible ajustar las propiedades a lo largo del ciclo de vida del edificio.



¿habéis encontrados problemas con el IFC?

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face Raphaëlle Jerez-Grisel